Antonio Boto forma parte de la leyenda viva del automovilismo español. Campeón de España de Rallyes en 1987, y un gran palmarés con numerosas victorias en los años 70 y 80 en la época dorada de los rallyes en España.

 

Como buen copiloto, tiene el pecado de ser menos conocido que al piloto que le cantaba sus notas. Durante 4 temporadas estuvo sentado a la derecha de Carlos Sainz, en los años previos a su salto al Mundial con Toyota. Así pues, Antonio fue el copiloto de los años gloriosos de los virajes del “culo gordo”, y el campeonato ganado a bordo de otro mítico de los rallyes: el Ford Sierra Cosworth Desde sus inicios Antonio tuvo claro que su trabajo era tener un cuaderno entre sus manos y no un volante.

 

Sus inicios a mediados de los 70 fue en el Rally Shalymar de 1975 y de 1976. El siguiente año, en 1977 corrió la temporada a la derecha del desaparecido en un accidente en el Rally Platja d’  Aro, José María Hernández Pedroche, a los mandos de un poco fiable Seat 1430 DDauto. La temporada siguiente fue copiloto oficial Citroën sentado en un GS, pilotado por otro clásico del automovilismo Ricardo “Rizos” Muñoz.

 

Su primer título llegó al año siguiente, con el campeonato de España en Gr.1 en 1979, y el campeonato de España de Gr.2 en 1980, ambos con Pablo Souzas como piloto a bordo de un Seat 124 FL.

 

Las siguientes tres temporadas Antonio disputó rallyes alternado pilotos, vehículos, realizando pruebas nacionales y otras puntuables para el campeonato de Europa. Pilotos de la talla de Eduardo Agustín, José Antonio Zorrilla, y Jaime Sanz de Madrid se sentaron a los mandos, volando bajo en máquinas como un Ferrari 308 GTB, Porsche 911 preparado por Favolini.

 

El destino quiso que en Rally Valeo de 1983, antiguo Shalymar, Antonio Boto y Jaime Sanz tuviesen un accidente, afortunadamente sin daños personales para ambos. En el mismo rally casualmente, Carlos Sainz y Juanjo Lacalle tuvieron el mismo fin, afortunadamente también ilesos del percance. En ese momento Juanjo Lacalle, con este suceso, decide dejar la competición como faceta de copiloto, pasando a ser director deportivo o “manager” de Carlos Sainz, que a final de la temporada 83, quedaba vacante el puesto de copiloto. Fue entonces cuando Carlos Sainz se puso en contacto con Antonio, para ofrecerle el puesto de copiloto.

 

Antonio nos relata su historia deportiva. Es en este momento donde su cara empieza a brillar de otra manera, y cambia su expresión. Son sin lugar a dudas, sus mejores años los que pasa junto a Carlos Sainz. Primero porque en ese momento se hace piloto profesional, es decir, su profesión y manera de ganarse la vida es esa, competir.

 

En 1984 corre el Campeonato de Castilla y España, quedando campeones del primero a bordo de un Renault 5 Turbo de la Red de concesionarios de Madrid y provincia.  Al final de la temporada Fasa Renault les ofreció directamente un 5 “Tour de Corse”, un coche más evolucionado con el que disputaron y ganaron el Rallye Valeo.  Fue una temporada dura por los abandonos y las averías que sufrieron.

 

La temporada 85 fue una temporada intensa y dura de trabajo, donde mejoraron mucho el “Tour de Corse”, pero Salvador Serviá, con su Lancia Rally “037” era el autentico “coco” a batir, con un coche diseñado exclusivamente para tal fin. A pesar de las roturas, de motor y transmisiones, ganaron 3 rallyes: Vasco Navarro, El Corte Inglés y Ciudad de Santa Cruz, y subieron al pódium, en 4 rallyes más, quedando subcampeones del campeonato. Este año también participó Antonio junto a Carlos en su primera carrera fuera de España, el Rally de Madeira.

 

En 1986, llega el Maxi Turbo con 300CV pero la fiabilidad del Renault 5 no mejora a la par que mejoran las prestaciones del coche. De los rallyes disputados, obtienen 3 victorias y 3 segundos puestos, y el resto de rallyes son abandonos por diversas causas. Al final rally que no tenían problemas, lo ganaban si Serviá pinchaba, o quedaban segundos si Serviá no tenía problemas, excepto en el último Rally en casa, el Valeo, que ganan a Serviá con el todopoderoso Lancia “037”. Al igual que el año anterior, todos los rallyes que finalizaron quedaron en primer o segundo puesto, quedando subcampeones en el campeonato. Ese año también hicieron dos rallyes fuera de España; el de Madeira como el año anterior, y en Francia el Rally Garriges donde estuvieron delante de todos sus ídolos hasta que tuvieron que abandonar.

 

El siguiente año desaparecen los famosos y potentes Gr.B, por lo tanto Sainz y Boto ya no pueden correr con el Maxi Turbo. Fasa Renault les ofrecen un R11 Turbo que ha tenido muy buenos resultados en Europa en el año anterior, pero en su camino también se cruza Ford, ofreciéndoles un programa deportivo más atractivo pudiendo hacer tres rallyes del mundial. Y a bordo del Sierra Cosworth consiguieron el campeonato, no sin dificultades, pero ya con mucha experiencia en el campeonato de España. El Sierra también tenía problemas de fiablidad. Rompía muchos turbos, pero “cogieron el truquillo” de cambiarlo a mitad de cada rally. Para ello en la asistencia echaban dos cubos de agua encima del turbo para enfriarlo y poder así cambiarlo por uno nuevo. De este modo consiguieron un coche fiable capaz de acabar y ganar todas las carreras donde participaron.  Antonio recuerda las participaciones en los rallyes del mundial de ese año muy duras,  tanto en Portugal como en Córcega, donde en este último había tramos maratonianos de ¡78 kilómetros de distancia!, pero los más cortos ¡tenían más de 40 km.!. En el RACC de Inglaterra Antonio Boto ganó el trofeo al mejor copiloto no inglés, que quedó entre los 10 primeros puestos en su primera participación. En Portugal, antes de abandonar por rotura, hicieron “scracht” el primer y tercer tramo ¡debutando en la prueba lusa! También ese año corrieron algún rally de tierra a bordo del Ford RS 200 para que Sainz se preparase e hiciese “manos” para dar el salto al mundial.

 

Llegó el final de la temporada con el campeonato ganado, y Antonio Boto hace balance no sólo de la brillantísima temporada, sino también valora mucho su vida familiar, con un hijo recién nacido, Antonio pasa 320 días fuera de casa durante 1987. Toma la decisión de dejar de competir cuando está en lo más alto de su carrera, a sabiendas, según palabras textuales, que Carlos Sainz iba a ser campeón del mundo. No tiene ningún temor en reconocer que ha sido el mejor piloto que ha llevado con mucha diferencia, con todo el respeto hacia los demás.

Pero su bajada del bacquet, no le apartó del mundo de la competición. Opel le fichó como Director Deportivo durante las temporadas de 1988 a 1992.  Durante la primera temporada se dedicó a analizar y ver el funcionamiento del equipo para la temporada siguiente, restructurar por completo el equipo y la forma de trabajar, teniendo como pilotos a Pepe Piñón y Luis Climent, compitiendo con el Corsa GSI Gr.A. Su centro de operaciones se estableció en Irlanda, donde llegarón a desarrollar un Vectra 4WD.

 

Y durante los siguientes 20 años, Antonio Boto ha trabajado en diferentes empresas que nada tienen que ver con la competición ni con el automóvil, ni tampoco con sus estudios, es Licenciado en Derecho por tradición familiar. Hace un par de años, felizmente prejubilado, Antonio se volvió a  asomar al mundo de los rallyes, esta vez en la categoría de Históricos. Y su sorpresa ha sido el buen recibimiento que ha tenido, y cómo la afición le recuerda y le agradece que se haya vuelto a sentar en el bacquet de la derecha, no sólo en España, sino también fuera de nuestras fronteras tiene muchos seguidores. Y su regreso ha sido como su despedida, en lo más alto. Ha vuelto a copilotar y a volver a ganar rallyes y subir al cajón. Esta temporada está participando en el Campeonato Europeo de Históricos con Joaquín Domenech con un Seat Panda, con decoración “Ivarte”réplica “Carlos Sainz” como el que corrió en 1982 en la Copa. Antonio disfruta cada rally que corre, su retorno ha supuesto para él una inyección de moral y un rejuvecimiento que sólo la competición le puede dar. Sueña con volver a competir con los mismos coches que corría hace 25 y 40 años, y se entusiasma viendo los parques cerrados de los rallyes que participa. A todos nos impresiona ver piezas que valen más de medio millón de euros.

 

Antonio es un hombre sencillo y llano que no tiene pelos en la lengua, y cuenta las cosas según las entiende. Le gustaría que hubiese una mayor cantera automovilística en España, que todo fuese más accesible, menos burocrático y con menos trabas, para que más gente pudiese disfrutar de este deporte.

 

Agradecemos enormemente la rápida respuesta de Antonio a la llamada de recambicolasico.com, para invitarnos a compartir una tarde con él en su domicilio en la sierra madrileña, disfrutando de sus vivencias y experiencias contadas en primera persona.

 

Ahora seguirá corriendo con coches clásicos en campeonatos de históricos. También podéis leerle a través de su Blog, y escucharlo en la radio en el programa Vuelta Rápida GT en Gestiona Radio.

Pepe G. Agosto 2013